SECCION 23 >
PROBLEMAS DE SALUD EN LA INFANCIA
CAPITULO 272
Trastornos oculares
Los ojos de un recién nacido se examinan
para detectar problemas tales como el glaucoma y las cataratas congénitas.
El estrabismo puede presentarse desde el nacimiento o desarrollarse
más tarde. La conjuntivitis (inflamación de la membrana
que cubre la parte posterior de los párpados y el globo ocular)
es frecuente en los niños. También pueden padecer otros
tipos de infecciones oculares.
Estrabismo
El estrabismo (ojos cruzados) es la mala alineación
de un ojo, por lo tanto, la línea de visión no es paralela
a la del ojo opuesto y ambos no apuntan al mismo objeto en el mismo
momento.
Habitualmente, ambos globos oculares se mueven a
la vez, por lo tanto, el cerebro produce una sola imagen fundida y,
como cada ojo tiene un punto de vista ligeramente diferente, la imagen
es tridimensional. Si los ojos no se alinean correctamente, el cerebro
puede recibir imágenes de cada uno, que son demasiado diferentes
para ser fundidas, ocasionando visión doble (diplopía).
Para evitar la visión doble, el cerebro debe suprimir la imagen
del ojo desviado. Si el cerebro debe suprimir constantemente imágenes
de un ojo, la visión del mismo se perderá gradualmente.
Como la imagen producida por un solo ojo no es tridimensional, se pierde
también la percepción de profundidad.
Causas y síntomas
El estrabismo habitualmente se debe a un esfuerzo
desigual de uno o más músculos que mueven los globos oculares
(estrabismo no paralítico) o por parálisis de uno o más
de estos músculos (estrabismo paralítico).
Estrabismo: desviación de un
ojo
Existen varios tipos de estrabismo. Un ojo
puede desviarse hacia dentro (esotropía u ojo desviado),
hacia fuera (exotropía o leucoma corneal), hacia arriba
(hipertropía) o hacia abajo (hipotropía).
En la ilustración, el ojo derecho del niño es
el afectado.
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El tirón desigual de uno o más de los
músculos del ojo es habitualmente causado por una anomalía
en el cerebro. Independientemente de la dirección en que la persona
esté mirando, el grado de estrabismo habitualmente permanece
constante, es decir, la posición relativa de los ojos no varía.
En la forma leve del estrabismo, llamada foria, el desajuste es menor
y el cerebro es capaz de corregir el desequilibrio muscular. En consecuencia,
los ojos están alineados y las imágenes de cada uno pueden
fusionarse. Debido a que la foria es habitualmente asintomática,
puede detectarse sólo por revisiones específicas realizadas
por un oftalmólogo.
La parálisis de los músculos oculares
puede deberse a alguna lesión de los nervios que los inervan.
En consecuencia, la capacidad para mover el ojo afectado se encuentra
reducida, y el grado de estrabismo varía con el movimiento de
los ojos. No se produce visión doble si la parálisis ocurre
desde el momento del nacimiento, porque la visión del ojo afectado
es suprimida por el cerebro.
Otra forma de estrabismo se presenta en niños
hipermétropes. Normalmente, para observar un objeto que se encuentra
cerca, los ojos se acomodan enfocando las lentes (cristalino) y girándolas
hacia adentro (convergencia). Los ojos con hipermetropía deben
acomodarse de esta misma manera, incluso al observar objetos distantes,
girando los ojos hacia adentro (esotropía acomodativa).
Diagnóstico y tratamiento
El estrabismo es a menudo detectado por los padres
o por el médico, porque los ojos del niño parecen adoptar
una posición anormal. El control ocular confirma el diagnóstico
e identifica el tipo de estrabismo.
El estrabismo nunca debe ser ignorado creyendo que
el niño se curará sólo. A no ser que sea tratado
antes de los 9 años de edad, puede derivar en una pérdida
definitiva de la visión en el ojo desviado (ambliopía).
La ambliopía se desarrolla más rápido en los niños
pequeños y tarda más tiempo en corregirse en niños
mayores, por lo tanto, cuanto antes se inicie el tratamiento, menos
grave será el defecto visual inicial y más rápida
la respuesta. Así mismo, el estrabismo es, en ocasiones, una
señal prematura de un trastorno nervioso grave.
Cubrir el ojo normal con un parche puede mejorar
la visión escasa del ojo desviado, forzando al cerebro a recibir
una imagen de dicho ojo sin producir visión doble. La mejoría
de la visión ofrece al niño una mejor oportunidad de desarrollar
posteriormente una visión tridimensional normal. Una vez que
la visión es igual en ambos ojos, puede realizarse el tratamiento
quirúrgico para regular la fuerza de los músculos oculares,
de manera que tiren igualmente de cada ojo.
La esotropía acomodativa en niños
con hipermetropía se puede tratar prematuramente con lentes,
para que no se requiera acomodamiento al mirar los objetos distantes.
En algunos casos, los anteojos bifocales pueden ser de utilidad. Otros
tratamientos incluyen medicamentos como gotas de ecotiofato, que contribuyen
a que el ojo enfoque correctamente los objetos cercanos.
El estrabismo paralítico puede ser tratado
con gafas que contengan lentes prismáticas que inclinen la luz
para que ambos ojos reciban casi la misma imagen. Otra alternativa la
constituye la cirugía. Se requiere un seguimiento periódico
hasta los 10 años de edad.