SECCION 18 >
ENFERMEDADES DE LA PIEL
CAPITULO 194
Dermatitis
La dermatitis (eccema) es una inflamación
de las capas superficiales de la piel que se acompaña de ampollas,
enrojecimiento, inflamación, supuración, costras, descamación
y, frecuentemente, picores.
El rascado y el frotado continuo de la piel puede
provocar un engrosamiento y endurecimiento de la misma. Algunos tipos
de dermatitis sólo afectan a partes específicas del cuerpo.
Dermatitis por contacto
La dermatitis por contacto es una inflamación
causada por el contacto con una sustancia en particular; la erupción
queda confinada a un área específica y suele estar bien
delimitada.
Dermatitis por contacto
La dermatitis por contacto puede ser causada
por objetos de níquel o plástico.
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Las sustancias que producen demartitis por contacto
pueden causar la inflamación de la piel por uno o dos mecanismos:
irritación (dermatitis irritativa) o reacción alérgica
(dermatitis alérgica). Incluso los jabones suaves, los detergentes
y ciertos metales pueden irritar la piel tras un contacto frecuente.
En ocasiones una exposición reiterada, incluso al agua, puede
secar e irritar la piel. Los irritantes fuertes, como los ácidos,
los álcalis (como los quitamanchas) y algunos solventes orgánicos
(como la acetona de los quitaesmaltes de uñas) pueden causar
cambios en la piel en cuestión de pocos minutos.
En una reacción alérgica, la primera
exposición a una sustancia en particular (o en ocasiones, las
primeras exposiciones) no causa ningún síntoma, pero la
siguiente exposición puede producir picor y dermatitis en un
lapso de 4 a 24 horas. Las personas pueden usar (o estar expuestas a)
determinadas sustancias durante años sin problemas y repentinamente
desarrollar una reacción alérgica. Incluso los ungüentos,
las cremas y las lociones usadas para tratar la dermatitis pueden provocar
esta reacción. Alrededor del 10 por ciento de las mujeres son
alérgicas al níquel, la causa más frecuente de
dermatitis producida por joyas. También es posible desarrollar
dermatitis a partir de cualquier material que una persona toque mientras
trabaja (dermatitis laboral).
Una demartitis que tiene lugar cuando una persona
toca determinadas sustancias y después expone su piel a la luz
solar, recibe el nombre de dermatitis por contacto fotoalérgica
o fototóxica. Entre estas sustancias se encuentran los filtros
solares, las lociones para después del afeitado, ciertos perfumes,
antibióticos, alquitrán de hulla y aceites.
Síntomas
Los efectos de la dermatitis por contacto varían
entre un enrojecimiento leve y pasajero y una inflamación grave
con formación de ampollas. A menudo la erupción consiste
en diminutas ampollas que producen picor intenso (vesículas).
Al principio las lesiones se limitan a la zona de contacto, pero posteriormente
pueden extenderse. La zona afectada puede ser muy reducida (por ejemplo,
los lóbulos de las orejas si los pendientes producen dermatitis)
o bien puede cubrir una gran superficie del cuerpo (por ejemplo, si
la dermatitis aparece a causa de una loción para el cuerpo).
Si se suprime la sustancia causante de la erupción,
el enrojecimiento suele desaparecer en pocos días. Las ampollas
pueden exudar y formar costras, pero se secan rápidamente. La
descamación residual, el picor y el engrosamiento temporal de
la piel pueden durar días o semanas.
Diagnóstico
No siempre resulta fácil determinar la causa
de la dermatitis por contacto porque las posibilidades son infinitas.
Además, la mayoría de las personas no son conscientes
de todas las sustancias que tocan su piel. Con frecuencia, la localización
de la erupción inicial es un factor importante.
Si el médico sospecha de dermatitis por contacto
pero no descubre la causa con un cuidadoso proceso de eliminación,
puede realizar una prueba del parche. Para esta prueba, se colocan durante
2 días sobre la piel pequeños parches con sustancias que
suelen causar dermatitis, para comprobar si se produce una erupción
debajo de alguno de ellos.
A pesar de que es muy útil, esta prueba del
parche es complicada. El médico debe decidir qué sustancias
probar, qué cantidad aplicar de cada sustancia y cuándo
deberían realizarse las pruebas. Además, los resultados
de la prueba pueden ser difíciles de interpretar. Las pruebas
pueden ser falsamente positivas o negativas. La mayoría de las
personas puede descubrir el origen de sus dermatitis sin esta prueba
del parche, eliminando sistemáticamente las causas posibles.
De todos modos, se trata de una prueba que puede aportar datos importantes
para identificar la causa.
Tratamiento
El tratamiento consiste en eliminar o evitar lo
que esté causando la dermatitis por contacto. Para prevenir la
infección y evitar la irritación, la persona afectada
debería limpiar el área regularmente con agua y jabón
suave. Las ampollas no deberían reventarse. Los vendajes secos
también pueden ayudar a prevenir una infección.
Las cremas o ungüentos con corticosteroides
suelen aliviar los síntomas de la dermatitis por contacto leve,
a menos que la persona presente muchas ampollas, como en el caso de
reacción ante la hiedra venenosa. Los comprimidos con corticosteroides
(como la prednisona) a veces suelen administrarse en casos de dermatitis
por contacto. Aunque en algunas situaciones los antihistamínicos
alivian el picor, no son particularmente beneficiosos en la mayoría
de los casos de dermatitis por contacto.
Dermatitis crónica de manos y pies
La dermatitis crónica de manos y pies incluye
un grupo de trastornos en los que las manos y los pies se inflaman y
se irritan con frecuencia.
La dermatitis crónica de las manos se produce
como consecuencia de una sucesión de trabajos y contactos con
sustancias químicas; la dermatitis crónica de los pies
surge por las condiciones de calor y humedad que producen los calcetines
y los zapatos. La dermatitis crónica puede hacer que la piel
de las manos y los pies pique o cause dolor.
La dermatitis por contacto, un tipo de dermatitis
crónica de las manos, suele deberse a una irritación causada
por sustancias químicas (como los jabones) o por el uso de guantes
de goma.
El ponfólix, una enfermedad crónica
que produce ampollas que causan picor en las palmas de las manos y a
los lados de los dedos, también puede aparecer en las plantas
de los pies. Las ampollas suelen ser escamosas, rojas y además
exudan. El ponfólix a veces recibe el nombre de dishidrosis,
que significa sudación anormal, pero la enfermedad
no tiene nada que ver con el sudor.
La infección micótica es una causa
frecuente de erupción en los pies, especialmente en forma de
diminutas ampollas o profundas erupciones rojas. En ciertos casos, una
persona que tiene una infección micótica crónica
en los pies desarrolla dermatitis en las manos debido a una reacción
alérgica al hongo.
Tratamiento
El tratamiento de la dermatitis crónica depende
de la causa. En la mayoría de los casos, el mejor tratamiento
consiste en eliminar la sustancia química que esté irritando
la piel. Se pueden aplicar cremas con corticosteroides para tratar la
inflamación. Las infecciones bacterianas que puedan surgir en
las úlceras abiertas de la piel se tratan con antibióticos.
Cuando el causante de los síntomas es un hongo, se usa un antimicótico.
Dermatitis atópica
La dermatitis atópica es una inflamación
crónica pruriginosa en las capas superficiales de la piel y suele
afectar a individuos que tienen fiebre del heno o asma, o bien a familiares
con estas enfermedades.
Los afectados de dermatitis atópica suelen
presentar muchos otros trastornos alérgicos. No está clara
su relación con la dermatitis; algunas personas pueden tener
una tendencia hereditaria a producir una excesiva cantidad de anticuerpos,
como inmunoglobulina E, en respuesta a estímulos diferentes.
Muchas enfermedades pueden empeorar la dermatitis
atópica, incluyendo el estrés emocional, los cambios de
temperatura y humedad, las infecciones bacterianas de la piel y el contacto
con prendas irritantes (especialmente de lana). En algunos niños
pequeños, las alergias alimentarias pueden provocar dermatitis
atópica.
Síntomas
En algunos casos la dermatitis atópica aparece
en los primeros meses de vida. Los bebés pueden desarrollar lesiones
rojas, exudativas y costrosas en la cara, el cuero cabelludo, en la
zona de los pañales, en las manos, los brazos, los pies o las
piernas. Por lo general, la dermatitis desaparece hacia los 3 o 4 años
de edad, a pesar de que con frecuencia vuelve a aparecer. En los niños
algo mayores y en los adultos, las lesiones suelen presentarse (y recurrir)
en una zona en particular o en alguna otra región, especialmente
en la parte superior de los brazos, en la parte anterior de los codos
o detrás de las rodillas.
Si bien el color, la intensidad y la localización
de las lesiones pueden variar, éstas producen siempre picor.
Éste lleva a un rascado incontrolable, que activa un ciclo de
picor-rascado-erupción-picor que empeora el problema. El rascado
y el frotamiento de la piel pueden también dañarla, permitiendo
el paso de bacterias y causando infecciones.
Por razones desconocidas, los individuos con dermatitis
atópica de curso prolongado en ocasiones desarrollan cataratas
entre los 20 y los 30 años de edad. En los que padecen dermatitis
atópica, el herpes simple, que normalmente afecta a una pequeña
zona y es leve, puede producir una grave enfermedad con eccema y mucha
fiebre (eccema herpético).
Diagnóstico
Pueden ser necesarias varias visitas hasta que el
médico logre establecer el diagnóstico. No existe ningún
análisis para detectar la dermatitis atópica. El médico
efectúa el diagnóstico en función de las características
propias de las lesiones y a menudo tiene en cuenta la existencia de
posibles alergias en otros miembros de la familia. A pesar de que la
dermatitis atópica puede parecerse mucho a la dermatitis seborreica
de los niños, los médicos tienen que tratar de diferenciarlas
ya que sus complicaciones y tratamiento son diferentes.
Tratamiento
No existe cura, pero ciertas medidas pueden resultar
beneficiosas. Evitar el contacto con las sustancias que ya se sabe que
irritan la piel puede prevenir la erupción.
Las cremas o ungüentos con corticosteroides
pueden mitigar las lesiones y controlar el prurito. Sin embargo, las
cremas con corticosteroides potentes que se aplican sobre grandes áreas,
o bien durante un tiempo prolongado, pueden causar graves problemas
médicos, en especial en los niños, porque estos medicamentos
son absorbidos hacia el flujo sanguíneo. Si una crema o ungüento
corticosteroide pierden eficacia, pueden ser reemplazados por gelatina
de petróleo durante una semana o más para luego reanudar
el tratamiento. Aplicar gelatina de petróleo o aceite vegetal
sobre la piel puede ayudar a mantenerla blanda y lubricada. Cuando se
reanuda el tratamiento con el corticosteroide tras una breve interrupción,
es más probable que sea otra vez efectivo.
Algunos individuos con dermatitis atópica
descubren que bañarse empeora la erupción; el agua, el
jabón y también el hecho de secar la piel, especialmente
al frotarla con una toalla, puede causar irritación. En estos
casos, bañarse con menos frecuencia, secar ligeramente la piel
con una toalla y aplicar aceites o lubricantes inodoros como las cremas
humectantes resulta de gran ayuda.
Un antihistamínico (difenhidramina, hidroxizina)
puede a veces controlar el picor, en parte porque actúa como
sedante. Como estos fármacos pueden causar somnolencia, es mejor
aplicarlos por la noche.
Mantener las uñas cortas puede ayudar a reducir
el daño causado a la piel por rascado y además disminuye
las probabilidades de infección. Aprender a reconocer los signos
de infección cutánea producida por dermatitis atópica
(mayor enrojecimiento, inflamación, estrías rojas y fiebre)
y buscar atención médica lo antes posible es muy importante.
Estas infecciones se tratan con antibióticos orales.
Como los corticosteroides en comprimidos y cápsulas
pueden producir graves efectos colaterales, los médicos sólo
los usan como último recurso para los individuos de difícil
tratamiento. Estos fármacos orales pueden detener el crecimiento,
debilitar los huesos, inhibir la función de las glándulas
suprarrenales y causar muchos otros problemas, especialmente en los
niños. Además, sus efectos beneficiosos sólo son
temporales.
Por razones desconocidas, el tratamiento con luz
ultravioleta más dosis orales de psoraleno, un fármaco
que intensifica los efectos de la luz ultravioleta sobre la piel, puede
ayudar a los adultos. Este tratamiento rara vez se recomienda para los
niños debido a sus potenciales efectos colaterales a largo plazo,
como cáncer de piel y cataratas.
Dermatitis seborreica
La dermatitis seborreica es una inflamación
de las capas superficiales de la piel que produce escamas en el cuero
cabelludo, la cara y ocasionalmente en otras áreas.
La dermatitis seborreica suele afectar a varios
miembros de una misma familia y el clima frío suele empeorarla.
Dermatitis seborreica
Esta ilustración muestra algunas localizaciones
de la dermatitis seborreica.
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Síntomas
La dermatitis seborreica suele comenzar gradualmente,
causando una descamación seca o grasienta en el cuero cabelludo
(caspa), a veces con picor pero sin pérdida de pelo. En los casos
más graves aparecen pápulas amarillentas o rojizas a lo
largo de la raya del pelo, detrás de las orejas, en el canal
auditivo, sobre las cejas, en el puente de la nariz, alrededor de la
nariz y en el pecho. En los bebés menores de un mes, la dermatitis
seborreica puede producir una lesión costrosa, amarilla y gruesa
(gorra del lactante) y a veces una descamación amarilla detrás
de las orejas además de pápulas rojas faciales. Frecuentemente,
junto a la erupción del cuero cabelludo aparece otra muy persistente
en el área del pañal. Los niños mayores pueden
desarrollar en la piel unas lesiones gruesas, persistentes y con grandes
escamas.
Tratamiento
En los adultos, el cuero cabelludo puede ser tratado
con champús que contengan zinc, sulfuro de selenio, ácido
salicílico, sulfuro o brea. La persona suele usar estos champús
a diario hasta controlar la caspa y luego dos veces a la semana. Por
lo general el tratamiento debe continuar durante varios meses; si la
dermatitis reaparece una vez que el tratamiento se suspende, puede comenzarse
de nuevo. Las lociones que contienen corticosteroides también
se usan sobre la cabeza y otras áreas afectadas. Sobre la cara
sólo deberían usarse lociones con corticosteroides no
muy potentes, como hidrocortisona al uno por ciento. Incluso los corticosteroides
débiles deben ser utilizados con precaución porque el
uso prolongado puede reducir el espesor de la piel y causar otros problemas.
Si la terapia con corticosteroides no elimina las lesiones, en algunos
casos se usa una crema con ketoconazol.
En los niños pequeños que presentan
una gruesa costra en el cuero cabelludo, todas las noches se puede frotar
suavemente ácido salicílico en aceite mineral sobre la
lesión, utilizando un cepillo de dientes blando. Además,
hay que lavar la erupción con champú todos los días
hasta que la costra haya desaparecido.
En los lactantes, el cuero cabelludo se lava con
un champú suave para bebés y a continuación se
les aplica una crema con hidrocortisona.
Dermatitis numular
La dermatitis numular es una erupción persistente
que por lo general produce picor, unido a una inflamación caracterizada
por manchas con forma de moneda que presentan diminutas ampollas, costras
y escamas.
Su causa se desconoce. La dermatitis numular suele
afectar a las personas de mediana edad, se acompaña de piel seca
y es muy frecuente en el invierno. Sin embargo, la erupción puede
aparecer y desaparecer sin razón aparente.
Las manchas redondeadas comienzan como pápulas
y ampollas acompañadas de picor intenso y posteriormente exudan
y forman costras. Las lesiones pueden aparecer en cualquier parte del
cuerpo. En ocasiones las manchas son más evidentes en la parte
posterior de los brazos o de las piernas y en las nalgas, pero también
aparecen en el tronco.
Se han utilizado muchos tratamientos diferentes,
pero ninguno es eficaz para todos los afectados. El tratamiento consiste
en antibióticos orales, cremas e inyecciones de corticosteroides,
otros fármacos y terapia con luz ultravioleta.
Dermatitis exfoliativa generalizada
La dermatitis exfoliativa generalizada es una grave
inflamación que afecta a toda la superficie de la piel y evoluciona
hacia un enrojecimiento extremo acompañado de una gran descamación.
Ciertos medicamentos (en especial las penicilinas,
las sulfamidas, la isoniacida, la fenitoína y los barbitúricos)
pueden causar esta enfermedad. En algunos casos, se trata de una complicación
de otras enfermedades de la piel, como la dermatitis atópica,
la psoriasis y la dermatitis por contacto. Ciertos linfomas (cánceres
de los ganglios linfáticos) también pueden causar dermatitis
exfoliativa generalizada. En muchos casos no es posible encontrar ninguna
causa.
Síntomas
La dermatitis exfoliativa puede comenzar de forma
rápida o bien lentamente. Toda la superficie de la piel se vuelve
roja, descamativa, engrosada y en ocasiones costrosa. Algunas personas
padecen picor y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos.
Si bien muchas personas presentan fiebre, pueden sentir frío
porque pierden mucho calor a través de la piel lesionada. Pueden
perder gran cantidad de líquidos y proteínas y la piel
dañada es una deficiente barrera contra las infecciones.
Tratamiento
El diagnóstico y el tratamiento inmediatos
son muy importantes para evitar que las infecciones y la pérdida
de líquidos y proteínas pongan en peligro la vida del
paciente.
Todo fármaco o sustancia química que
pudiera estar causando la dermatitis debería ser eliminado de
inmediato. Si un linfoma es el causante de la dermatitis, su tratamiento
mejorará la afección de la piel. Las personas con dermatitis
exfoliativa grave suelen necesitar hospitalización y recibir
antibióticos (para la infección), sueros intravenosos
(para reemplazar el líquido que han perdido a través de
la piel) y suplementos nutricionales. También habría que
administrarles medicaciones y mantas calientes para controlar la temperatura
corporal. Los baños fríos seguidos de aplicaciones de
vaselina de petróleo y gasas pueden contribuir a proteger la
piel. Los corticosteroides (como la prednisona) administrados por vía
oral o intravenosa sólo se usan cuando otras medidas no surten
efecto o la enfermedad empeora.
Dermatitis de estasis
La dermatitis de estasis es un enrojecimiento crónico
con descamación, calor y tumefacción (inflamación)
que afecta a la parte inferior de las piernas, cuya piel al final adquiere
un color marrón oscuro.
Esta clase de dermatitis se produce a partir de
una acumulación de líquido y sangre bajo la piel, por
lo que tiende a afectar a las personas con varices e hinchazón
de las piernas (edema).
Síntomas
La dermatitis de estasis suele localizarse en los
tobillos. Al principio la piel enrojece y presenta una ligera descamación.
Con el paso de varias semanas o meses, toma un color pardusco. La acumulación
de sangre bajo la piel a menudo pasa desapercibida durante mucho tiempo,
período durante el cual aumenta la hinchazón así
como la posibilidad de infección y una eventual lesión
cutánea grave (ulceración).
Tratamiento
El tratamiento a largo plazo tiene la finalidad
de reducir la posibilidad de que la sangre se remanse en las venas de
los tobillos. Mantener las piernas elevadas por encima del nivel del
corazón ayuda a evitar la acumulación de sangre en las
venas y de líquidos en la piel. Un apósito con sostén
correctamente colocado puede evitar lesiones de piel graves y la acumulación
de líquido en la parte inferior de las piernas. Habitualmente
no es necesario realizar ningún otro tratamiento.
Para las dermatitis recientes, las compresas calmantes
hechas con paños de gasa empapados en agua del grifo pueden hacer
que la piel mejore y además ayudan a evitar las infecciones manteniendo
la piel limpia. Si la enfermedad empeora (más calor, rubor, presenta
pequeñas úlceras o pus) es posible usar vendajes más
absorbentes. Las cremas con corticosteroides también son beneficiosas
y con frecuencia se combinan con una pasta de óxido de zinc,
que luego se aplican en una delgada capa.
Cuando una persona presenta grandes úlceras
generalizadas, se necesitan vendajes más voluminosos. La pasta
de óxido de zinc es de uso tradicional, pero los nuevos vendajes
que cuentan con materiales absorbentes son mucho más efectivos.
Sólo se usan antibióticos cuando la piel ya está
infectada. En ocasiones es posible realizar injertos de piel de otras
partes del cuerpo para cubrir las úlceras demasiado grandes.
Algunas personas pueden necesitar una botina de
Unna, que es como un molde lleno de una pasta gelatinosa que contiene
zinc. Esta botina ayuda a proteger la piel de posibles irritaciones
y la pasta acelera su curación. Si la botina resulta incómoda
o difícil de manejar, es posible usar el mismo tipo de pasta
con un apósito bajo un vendaje elástico.
En los casos de dermatitis de estasis, la piel se
irrita con facilidad; no deberían utilizarse cremas con antibiótico,
cremas de primeros auxilios (anestésicas), alcohol, agua de hamamelis,
lanolina, ni otras sustancias químicas, ya que pueden empeorar
aún más las lesiones.
Dermatitis por rascado localizada
La dermatitis por rascado localizada (liquen simple
crónico, neurodermitis) es una inflamación crónica
superficial de la piel que produce un picor intenso. Causa sequedad,
descamación y la aparición de placas oscuras y gruesas
de forma oval, irregular o angulada.
Se desconoce su causa, pero es probable que ciertos
factores psicológicos favorezcan su aparición. Esta enfermedad
no parece tener origen alérgico. Más mujeres que varones
sufren de dermatitis por rascado localizada, una enfermedad muy frecuente
entre los asiáticos y los indios americanos. Es frecuente su
desarrollo entre los 20 y los 50 años de edad.
Síntomas y diagnóstico
La dermatitis por rascado localizada puede producirse
en cualquier parte del cuerpo, incluido el ano (pruritus ani) y la vagina
(pruritus vulvae). En sus primeros estadios, la piel parece normal,
pero el sujeto nota picor. Posteriormente se seca, forma escamas y aparecen
placas oscuras como resultado del rascado y del frotado.
Los médicos tratan de averiguar el posible
estrés psicológico o bien las alergias o enfermedades
que puedan causar el picor inicial. Cuando este proceso se produce alrededor
del ano o de la vagina, el médico puede contemplar la posibilidad
de que se deba a parásitos, tricomoniasis, hemorroides, secreciones
locales, infecciones micóticas, verrugas, dermatitis por contacto
o psoriasis.
Tratamiento
Para que cure esta enfermedad, la persona debe dejar
de rascarse y de frotarse la piel, ya que es la causa de la irritación.
Con el fin de intentar controlar el picor, los médicos prescriben
antihistamínicos por vía oral y cremas con corticosteroides
que deben frotarse suavemente sobre el área afectada. Un apósito
impregnado con un corticosteroide constituye no sólo un tratamiento
sino que también evita que la persona se rasque. El médico
puede inyectar bajo la piel corticosteroides de efecto prolongado para
controlar el picor. Existen otros medicamentos para tratarlo, como la
hidroxizina o la doxepina, que pueden resultar eficaces en algunas personas.
Cuando esta enfermedad se desarrolla alrededor del
ano o en la vagina, el mejor tratamiento es una crema con corticosteroides.
Puede aplicarse pasta de óxido de zinc sobre la crema para proteger
la zona; luego ésta se puede eliminar con aceite mineral. Frotarse
fuertemente el ano con papel higiénico después de defecar
puede agravar la enfermedad.